viernes, 4 de abril de 2014

Clientes morosos ¿Que hacer?



Para efectos de cobranza, es importante clasificar en un rango a nuestros clientes, con la finalidad de darles un seguimiento que nos permita recuperar lo que es de la empresa, mediante acciones concretas que resalto en este breve articulo.
1.      Clientes a los que no se les clarificaron las condiciones de venta y de crédito y que malinterpretaron las formas de pago. Generalmente no son un grupo que genere dificultades. Aquí la empresa debe reconocer que falta fortalecer sus procesos de capacitación de sus vendedores para que sepan explicar claramente las condiciones bajo las cuales se maneja un crédito y evitar esta situación con futuros clientes.
2.      Clientes que no cubre en los tiempos especificados sus adeudos por negligencia o métodos de trabajo inadecuados de la empresa. Este tipo de clientes reacciona inmediatamente con un simple recordatorio de pago, informándole que tiene saldo vencido. Aquí es importante resaltar que si el incumplimiento se repite, la empresa deberá hacer todo el esfuerzo para resaltar la importancia que tiene el cuidado de su crédito y los pagos puntuales.
3.      Clientes que tienen un saldo pequeño y omiten el cumplimiento, esperando que se le acumule más en su cuenta. Una sencilla carta invitándole al cumplimiento permite que el nuevo cliente adquiera hábitos de pago que sean acordes a los que marca la política de la empresa
4.      Clientes que en ocasiones suelen atrasarse, pero generalmente cumplen con sus compromisos. Son aquellos clientes que nuestro historial nos dice que siempre han cubierto sus compromisos aunque no en las fechas asignadas. Estos clientes son muy cercanos al negocio y suelen ser casos especiales, con trato preferencial por la empresa
5.      Clientes que temporalmente se atrasan por las condiciones locales del negocio. (robo, desastres naturales etc.). que le impiden cumplir con las obligaciones contraídas. En dicho caso el acreedor en su política hacia el cliente, debe tener contemplado cierta indulgencia y esperar al cliente en situación especial a que se reponga y se recupere de su incapacidad temporal de pago.
6.      Clientes que siempre nos incumplen con los pagos. Generalmente son los que suelen cubrir sus gastos personales o familiares con los ingresos de sus negocios, reduciendo con ello el flujo de dinero del negocio. El encargado del departamento de crédito, necesita de una política firme para esos clientes, aun cuando la misma implique perderles
7.      Clientes que tiene el dinero para pagar puntualmente, pero que no lo hacen en las fechas previstas por el acreedor, porque tienen la “creencia” que pueden utilizar el dinero destinado al acreedor, antes que el propio. La empresa a través de su departamento responsable debe emplear medidas firmes, aun a riesgo de contrariarlos. Generalmente una política de alerta constante y de enérgica cobranza (cuchillito de palo) transforma a estos  deudores en clientes de puntualidad aceptables para pagar.
8.      Clientes que compran más allá de su capacidad de cumplimiento. Son lo que ocasionan la mayor parte de los problemas de crédito a las empresas. Generalmente son honestos, pero muy optimistas al realizar compras excesivas. Cuando les surge una emergencia de carácter familiar o laboral, no pueden cumplir, prescindiendo de sus buenas intenciones. Estos clientes son así por sus bajos ingresos. En nuestro país la característica distintiva es gastar más de lo que representan los ingresos. La recomendación aquí es cuidar y monitorear el historial de cada cliente, evitando que rebasen cantidades que después será difícil recuperar.
9.      Clientes que están rozando la insolvencia o que en realidad son insolventes. Aquí el responsable no tiene mayor alternativa que usar métodos drásticos de cobranza contra la mayoría de los clientes de este grupo. Si no se logran acuerdos de pago mediante letras de cambio, se debe turnar el caso a un abogado de cobranza.
10.   Clientes que comenten deliberadamente fraude, aprovechándose de las debilidades que se tienen en el otorgamiento de crédito. Un largo pleito con resultados poco satisfactorios es el resultado. “Quizás” un abogado o agencia de cobranza podría hacerlo a través de métodos enérgico.
Tips para empresario
Como se puede observar,  lidiar con clientes especiales que nos solicitan plazos de pagos, muchas de las veces es producto de la debilidad nuestra en la forma como aprobamos créditos. Recuperar nuestro dinero se convierte en un camino largo y en subida, que generalmente cansa al empresario.
Hacer las cosas correctamente desde el principio nos ahorrara muchos gastos y dolores de cabeza. Abrir o cerrar candados es muy importante. Debemos tener ese “colmillo bien afilado” para decir “ si” o “no” a una solicitud, si es un departamento que tenemos realizando la función de otorgar créditos, debemos tenerle bien establecidos los procedimientos, que debe cumplir al pie de la letra y las cosas que se hagan contraviniendo políticas de la empresa deberán ser causa para fincar responsabilidades.

Vendedor cobrador



Muchas de las empresas, con la finalidad de evitar costos, toman la decisión de asignar al personal de ventas la labor de cobranza.  La actividad de cobranza es un asunto que debe ser tratado de manera muy especial, para evitar que la utilidad por esa venta de crédito que dimos,  se diluya en el proceso de cobranza.
Recuperar todo el capital ocioso, producto de las ventas a crédito, suele no ser una tarea fácil, si se carece de las competencias como cobrador.

Entre las actividades más importantes que debe realizar un vendedor cobrador están las siguientes:

1.      Llevar un estricto control de sus ventas y de sus clientes.
2.      Seguir al pie de la letra las políticas de cobranza que establezca la empresa Si no se tienen se presenta un situación delicada, ya que le das al trabajador de la cobranza discreción (hacer lo que él decida), con lo cual deja de haber reglas de la empresa, para este punto.
3.      Informar al área que se determine para ello, del estado que guarda su cartera de clientes en tiempos definidos y en los formatos que tenga la empresa establecida para el área de cobranza. (No estar recibiendo constantemente esta información, puede dejar a muchos clientes deudores en el camino. La empresa, a través de área que haya designado para el seguimiento del crédito y cobranza debe estar al pendiente de que el cobrador informe de la situación de sus clientes)
4.      Apegarse al procedimiento de cobro que la empresa tiene. (si no se tiene ninguno establecido, habría que definirlo, para evitar que el cobrador actué como él quiera con el cliente
5.      Llevar un control especial del grupo de clientes de alto riesgo. (aquellos que no te cumplieron en tiempo, que empiezan con excusas, que no abren el negocio o están irregulares con su operación, lo que se te niegan, etc…)
6.      Cumplir con las metas de recuperación que establece la empresa. (es la empresa, a través del área correspondiente, quien debe definir a cada vendedor cobrador, en función de la cartera vencida que tengan, el porcentaje de recuperación y los tiempos. En este punto es de gran importancia el estimulo por recuperación al vendedor-cobrador por parte de la empresa.

El tip para el empresario es:

No dejar cabos sueltos en la tarea de recuperar el dinero de la empresa 
Organizar adecuadamente el area de credito y cobranza, con procedimientos, politicas, tiempos de ejecución, metas de recuperacion, etc..
Los vendedores cobradores, deben tener una rotación para evitar que lleguen a entendimientos y acuerdos con los clientes
 

Realizar auditorías de campo al azar, para comprobar que el cobrador está haciendo conforme a lo que establece la empresa, su trabajo.

Generalmente, cuando el movimiento es fuerte y las reglas de la empresa son débiles, el vendedor-cobrador, suele manejar el dinero del negocio, con libertad, reportando lo que quiere y cuando quiere. Usualmente cuando esto inicia, es dificil de detener. El vendedor cobrador tiene sus días contados dentro de la empresa.