jueves, 9 de octubre de 2014
lunes, 6 de octubre de 2014
Los caminos de un empresario. El personal
El título de este texto tiene su origen en
una charla que en alguna ocasión, el célebre escritor Julio Cortazar, realizó
hablando del cuento latinoamericano, que el denominó el camino de un
escritor.
Retomando la frase, yo quiero hablar un
poco del camino de un empresario. Mi perspectiva puede diferir con otros puntos
de vista o volverse complementaria, pero puedo hablar por mi relación con
aquellos empresarios que he conocido y que han recorrido largos caminos, que
como el escritor, no conoce, mientras los va franqueando - puesto que
vive en un presente como todos nosotros- pero pasado un tiempo llega un
dia que de golpe, frente a muchas decisiones tomadas, muchas criticas, muchos
ensayos y errores en su actuacion, finalmente llega a tener una perspectiva y
el suficiente espacio critico para verse a si mismo y a su empresa, con alguna
lucidez.
El camino ha sido largo, con triunfos y
derrotas, con perdidas que duelen, algunas que pueden ser restituidas, otras
no, pero la constancia siempre se ve recompensada con un valor. Este dia
a dia en la empresa y para la empresa, es la vida del empresario.
Todos los caminos conducen a Roma, reza una
canción y para el empresario ese destino se traduce en el resultado, en
el fin principal y para llegar a el, el empresario como antiguo gladiador debe
saber lidiar con multiples circunstancias que me gustaria retomar a lo largo de
diferentes entregas, en este caso especifico abordare el caso del personal.
En este camino el empresario se encuentra
con dos tipos de personas, aquellas que le han seguido por mas tiempo en este
"andar" , que se han vuelto compañeros del camino y que valoran
el esfuerzo y el precio que se ha tenido que pagar para tener una posicion en el
mercado. Son aquellos que saben el accionar del negocio y se van volviendo
personas claves (para no usar el termino indispensables) en el mismo. Son
aquellos en los que se tiene un alto grado de confianza, porque con su
constancia se la han ganado.
Por otro lado se tiene a los que en este
camino se van constituyendo en las pequeñas o grandes piedras en el zapato, que
los responsables y el empresario debe estar haciendo a un lado y que obstruyen
el adecuado accionar de una organizacion. Aquellos que les falta una cultura
hacia el trabajo, aquellos a los que multiples empresas les abren las puertas y
carecen de la suficiente disciplina para demostrar y demostrarse a si
mismos que vale la pena invertir en ellos.
Identificar a las personas que van a dar valor
a una empresa, suele ser un proceso largo y dificil, pero clarificar las
caracteristicas que se requieren de una persona no lo es tanto, ya que se
cuenta con el modelo de aquellos que han demostrado con el paso del tiempo
estar a la altura de las necesidades del negocio. En ellos podemos
encontrar lealtad, disciplina, responsabilidad, trabajo, respeto, compromiso
etc.
Cuando hablo de pequeñas y grandes piedras,
me refiero a la gran necesidad que se tiene de identificar, con toda esa
experiencia acumulada, a las personas que empiezan con pequeños detalles en su
actuación que deben corregirse de manera inmediata, antes de que el tiempo las
vaya haciendo crecer y generen mayores dificultades a la empresa. cualquier
pequeña desviacion que se aleje de las caracteristicas deseadas de nuestro
personal debe ser abordada, sin demora. hacerlo moldea en las personas la idea
y los valores que la empresa necesita de cada integrante.
Aprender a tomar decisiones en el rubro de
personal, es una tarea fundamental en ese camino y quienes las toman en el
momento preciso, son aquello empresarios que ya cruzaron la linea de la
complacencia, pues la experiencia acumulada en su caminar les indica, como
un semaforo, cuando es momento de hacer alto con una persona que no se alinea a
lo que la empresa necesita y hacer todo lo necesario para poner a salvo los
intereses del negocio.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)