lunes, 6 de octubre de 2014

Los caminos de un empresario. El personal



El título de este texto tiene su origen en una charla que en alguna ocasión, el célebre escritor Julio Cortazar, realizó hablando del cuento latinoamericano, que el denominó el camino de un escritor.

Retomando la frase, yo quiero hablar un poco del camino de un empresario. Mi perspectiva puede diferir con otros puntos de vista o volverse complementaria, pero puedo hablar por mi relación con aquellos empresarios que he conocido y que han recorrido largos caminos, que como el  escritor, no conoce, mientras los va franqueando - puesto que vive en un presente como todos nosotros-  pero pasado un tiempo llega un dia que de golpe, frente a muchas decisiones tomadas, muchas criticas, muchos ensayos y errores en su actuacion, finalmente llega a tener una perspectiva y el suficiente espacio critico para verse a si mismo y a su empresa, con alguna lucidez.

El camino ha sido largo, con triunfos y derrotas, con perdidas que duelen, algunas que pueden ser restituidas, otras no,  pero la constancia siempre se ve recompensada con un valor. Este dia a dia en la empresa y para la empresa, es la vida del empresario.

Todos los caminos conducen a Roma, reza una canción y para el empresario ese destino se traduce en el resultado, en el fin principal y para llegar a el, el empresario como antiguo gladiador debe saber lidiar con multiples circunstancias que me gustaria retomar a lo largo de diferentes entregas, en este caso especifico abordare el caso del personal.

En este camino el empresario se encuentra con dos tipos de personas, aquellas que le han seguido por mas tiempo en este "andar" , que se han vuelto compañeros del camino y  que valoran el esfuerzo y el precio que se ha tenido que pagar para tener una posicion en el mercado. Son aquellos que saben el accionar del negocio y se van volviendo personas claves (para no usar el termino indispensables) en el mismo. Son aquellos en los que se tiene un alto grado de confianza, porque con su constancia se la han ganado.

Por otro lado se tiene a los que en este camino se van constituyendo en las pequeñas o grandes piedras en el zapato, que los responsables y el empresario debe estar haciendo a un lado y que obstruyen el adecuado accionar de una organizacion. Aquellos que les falta una cultura hacia el trabajo, aquellos a los que multiples empresas les abren las puertas y carecen de la suficiente disciplina para demostrar y  demostrarse a si mismos que vale la pena invertir en ellos.

Identificar a las personas que van a dar valor a una empresa, suele ser un proceso largo y dificil, pero clarificar las caracteristicas que se requieren de una persona no lo es tanto, ya que se cuenta con el modelo de aquellos que han demostrado con el paso del tiempo estar a la altura de las necesidades del negocio.  En ellos podemos encontrar lealtad, disciplina, responsabilidad, trabajo, respeto, compromiso etc.

Cuando hablo de pequeñas y grandes piedras, me refiero a la gran necesidad que se tiene de identificar, con toda esa experiencia acumulada, a las personas que empiezan con pequeños detalles en su actuación que deben corregirse de manera inmediata, antes de que el tiempo las vaya haciendo crecer y generen mayores dificultades a la empresa. cualquier pequeña desviacion que se aleje de las caracteristicas deseadas de nuestro personal debe ser abordada, sin demora. hacerlo moldea en las personas la idea y los valores que la empresa necesita de cada integrante.

Aprender a tomar decisiones en el rubro de personal, es una tarea fundamental en ese camino y quienes las toman en el momento preciso, son aquello empresarios que ya cruzaron la linea de la complacencia, pues la experiencia acumulada en su caminar les indica, como un semaforo, cuando es momento de hacer alto con una persona que no se alinea a lo que la empresa necesita y hacer todo lo necesario para poner a salvo los intereses del negocio.